Aeropuertos

En lo que se refiere a infraestructuras de redes, es difícil encontrar un entorno tan exigente como un aeropuerto. Los tiempos de inactividad no son una opción, todos los sistemas tienen un carácter crítico y los errores pueden tener consecuencias catastróficas, pudiendo ocasionar la pérdida de vidas humanas. La mayoría de nosotros ve los aeropuertos como un mostrador de facturación, controles de seguridad, tiendas libres de impuestos, vuelos con retraso y esperas en la cinta de equipajes.

Pero un aeropuerto es en realidad una comunidad llena de vida, compuesta por miles de trabajadores y pasajeros, con soluciones de seguridad de última generación que van desde las cámaras de circuito cerrado de televisión a los dispositivos biométricos, los escáneres de pasaportes, los sistemas de control de equipajes, etc.

Se trata de un entorno en el que muchas empresas trabajan de forma conjunta y por separado, desde aerolíneas, hasta todo tipo de tiendas, autoridades aeroportuarias, empresas de transporte de autobuses, ferrocarril, coches, camiones, etc.

Un aeropuerto es una pesadilla de logística donde un fallo tiene un efecto devastador sobre el funcionamiento del propio aeropuerto y puede, en último término, provocar retrasos en aeropuertos de otras ciudades y países. Un problema en el sistema de gestión de equipajes puede suponer facturaciones más lentas, retrasos en los vuelos, etc.

En la era actual de la información, un aeropuerto es tan bueno como la infraestructura sobre la que trabaja, y como todo entorno crítico, necesita las mejores infraestructuras disponibles. Un aeropuerto es también un entorno muy dinámico, por lo que resulta esencial la necesidad de flexibilidad y planificación para futuras contingencias.